Llegar a casa y aguantar como día tras día se apodera de ti una bestia humana, que arrasa con todo lo que está en su camino.
Sigue viviendo la vida inhumana que lleva, por miedo a que su existencia sea arrebatada de un segundo a otro, o simplemente, por tener una venda en los ojos que le impide ver la realidad provocando que su estado mental decaiga por momentos.
"Callar te hace cómplice"
De repente, una mañana se levanta con fuerzas para comerse el mundo, pero sobre todo, para comerse a ese ser despiadado de una vez por todas dejando atrás las múltiples consecuencias que eso conlleva.
NUNCA DEJÉIS QUE OS PONGAN UNA MANO ENCIMA, YA SEA HOMBRE O MUJER.
TODO SER VIVO SE MERECE RESPETO, Y ANTE TODO IGUALDAD.





No hay comentarios:
Publicar un comentario