jueves, 15 de diciembre de 2016

Soledad

Días en los que la tristeza y el vacío se apoderan de ti al no encajar en ningún sitio, donde simplemente eres un objeto más... un ser invisible en el que nadie se fija.

Miedo, tan sólo miedo, a no ser aceptado por la sociedad, a no ser nunca querido y además desplazado por todos.






Llegar a sentir angustia e impotencia por como es uno mismo, por como poder cambiar su forma de ser para ser mejor persona. 
Esos momentos donde ves que no es la gente la culpable, si no uno mismo, que no eres lo demasiado bueno como para ganarse un hueco en la vida o en el corazón de cada persona. 





Esa sensación de soledad donde tan sólo puedes pensar en cada momento malo de la vida, en personas que ya se han ido, en cada cicatriz por daños emocionales...
Nos invade una solitaria y nostálgica sombra donde tan sólo vemos el lado oscuro de la vida, donde no hay sitio para la felicidad... que nos hunde en la miseria haciendo un agujero profundo y gris de donde es difícil asomar la cabeza.


Por todo esto...tenemos que dejar atrás el lado negativo para adentrarnos en una vida mejor llena de situaciones bonitas e inolvidables, dándonos cuenta que estar solo alguna vez no es tan malo... sirve para reflexionar sobre todo lo que hemos hecho o dicho, pensar en futuros sueños que queremos cumplir y además recordar momentos o simplemente instantes de la vida donde nos hayamos reído o sentido felices... por ello, cierra los ojos y piensa en todo aquello que te haga verle sentido a la vida. 

CARPE DIEM



jueves, 1 de diciembre de 2016

Eterna y odiada oscuridad

Noche tras noche sufriendo la misma situación, encerrada en tu cuarto oscuro sin ninguna claridad, tan sólo tú, ahogada en un terror inolvidable que debes afrontarlo o seguir hundida en la mísera oscuridad de la noche callada.





Buscar una gota de luz cada instante, respirar fuerte mientras la oscuridad te va comiendo en suspiros y temblores... llegar a cerrar los ojos y notar como alguien te observa detrás de la oscuridad con unos ojos penetrantes que te hacen mirar y ver que ese sentimiento se desvanece por momentos... que tan sólo es miedo... ese miedo que te aterra cada noche sin poder casi respirar, que tan sólo se calma cuando tú, oh amado, estás a mi lado.



Aferrarse a una simple lámpara cada odiada noche de oscuridad eterna que te hace sentir alivio pero que cuando se apaga, vuelve ese sentimiento de tensión y terror continuo.






Irse a descansar a los brazos de Morfeo es un suplicio que tan sólo mi almohada y yo sabemos, que día tras día se repite desde siempre.
Esas lágrimas cayendo por mi rostro como si fuera un mar, como si fuera a inundar la habitación... tan sólo deseando que llegue un nuevo día para dejar atrás otra noche de angustia y desesperación.