jueves, 1 de diciembre de 2016

Eterna y odiada oscuridad

Noche tras noche sufriendo la misma situación, encerrada en tu cuarto oscuro sin ninguna claridad, tan sólo tú, ahogada en un terror inolvidable que debes afrontarlo o seguir hundida en la mísera oscuridad de la noche callada.





Buscar una gota de luz cada instante, respirar fuerte mientras la oscuridad te va comiendo en suspiros y temblores... llegar a cerrar los ojos y notar como alguien te observa detrás de la oscuridad con unos ojos penetrantes que te hacen mirar y ver que ese sentimiento se desvanece por momentos... que tan sólo es miedo... ese miedo que te aterra cada noche sin poder casi respirar, que tan sólo se calma cuando tú, oh amado, estás a mi lado.



Aferrarse a una simple lámpara cada odiada noche de oscuridad eterna que te hace sentir alivio pero que cuando se apaga, vuelve ese sentimiento de tensión y terror continuo.






Irse a descansar a los brazos de Morfeo es un suplicio que tan sólo mi almohada y yo sabemos, que día tras día se repite desde siempre.
Esas lágrimas cayendo por mi rostro como si fuera un mar, como si fuera a inundar la habitación... tan sólo deseando que llegue un nuevo día para dejar atrás otra noche de angustia y desesperación.











No hay comentarios:

Publicar un comentario